La historia de Belarmino como fisioterapeuta en Suiza
Belarmino trabajó durante años como fisioterapeuta en una reconocida clínica deportiva de Lisboa. Después de varios años de preparación, decidió dar un nuevo paso a los cuarenta años. Desde principios de 2026 trabaja como fisioterapeuta en Rothrist y vive cerca de Olten. El cambio no solo significó empezar un nuevo trabajo, sino también comenzar de nuevo en otro país, mientras sus dos hijos viven en Portugal.
De raíces caboverdianas a una vida en Portugal

Los padres de Belarmino son originarios de Cabo Verde, pero él es portugués y creció en Portugal. Su familia sigue desempeñando un papel importante en su vida. Su padre tiene ya 95 años y una de sus hermanas vive en Suiza desde hace 22 años.
La cultura caboverdiana también sigue formando parte de quién es. La comida, en particular, ocupa un lugar especial. Mucho pescado, muchos platos vegetarianos y muchísimo sabor. La comida de Cabo Verde y Portugal es realmente deliciosa.
Antes de que Suiza entrara en escena, Belarmino desarrolló su carrera como fisioterapeuta en Portugal. Actualmente lleva unos diez años trabajando en la profesión.
Trabajar con deportistas de élite en Lisboa
En Portugal, Belarmino trabajó en una reconocida clínica de Lisboa. Allí trató, entre otros, a futbolistas profesionales, jugadores de baloncesto, jugadores de pádel y otros deportistas.
Según él, la calidad de la fisioterapia era muy alta. La clínica disponía de buenos materiales y tenía mucho tiempo para sus pacientes. Normalmente trataba a un máximo de nueve pacientes al día y disponía de aproximadamente una hora para cada uno.
Por eso, el cambio profesional a Suiza fue menor de lo que esperaba. La calidad de su trabajo en Portugal era realmente excelente. Pero aquí en Suiza la calidad también es muy buena.
Muchos de sus pacientes actuales tienen problemas de espalda. Además, trata a muchos pacientes mayores con problemas de movilidad y a personas con enfermedades como el Alzheimer.
Más pacientes, pero también otras oportunidades
Una de las mayores diferencias entre su trabajo en Portugal y en Suiza es el tiempo disponible para cada tratamiento.
En Suiza, Belarmino atiende a unos diecisiete pacientes en un día con mucho trabajo. Un tratamiento suele durar media hora. En Portugal atendía a un máximo de nueve pacientes al día y disponía de aproximadamente una hora para cada tratamiento.
Al mismo tiempo, las circunstancias económicas son difíciles de comparar.
En Portugal, Belarmino ganaba unos 1.400 euros brutos al mes, de los cuales le quedaban aproximadamente 1.100 euros netos. Al mismo tiempo, el alquiler de una vivienda en Lisboa podía alcanzar fácilmente los 1.000 euros.
En Suiza gana alrededor de 6.000 CHF al mes. Después de impuestos, pensión y seguros, afirma que le quedan aproximadamente 4.500 CHF.
Esa diferencia le ofrece sobre todo más posibilidades para mirar hacia el futuro y cuidar de sus hijos.
Aprovechar la oportunidad después de un gran cambio en su vida
Belarmino tiene una hija de 15 años y un hijo de 7. Después de su divorcio, finalmente tuvo la oportunidad de plantearse seriamente trabajar en el extranjero. Como su hermana llevaba años viviendo en Suiza, sabía que podía ser una buena opción.
Sus hijos viven en Portugal y eso fue, con diferencia, la parte más difícil de su mudanza. Dejar a mis hijos atrás fue duro.
Durante las últimas vacaciones, sus hijos vinieron a Suiza. Su hermana vive en el Valais con sus cuatro hijos, por lo que los niños también pueden pasar tiempo allí con su familia. Junto con su hermana, Belarmino ya ha conocido muchos lugares de Suiza. Entre otros, han visitado Zúrich, Locarno y, por supuesto, el Valais.

Cuatro años aprendiendo alemán y después llega el suizo alemán
El paso a Suiza no se produjo de un día para otro. Belarmino pasó unos cuatro años y medio preparándose y aprendiendo alemán.
Cuando finalmente llegó a Suiza, todavía le esperaba una sorpresa.
Ahora lleva unos siete meses viviendo en Suiza y la situación ha mejorado mucho. Cada vez entiende mejor lo que quiere decir la gente, aunque el alemán estándar sigue siendo más fácil para él. Por suerte, en Suiza todo el mundo también puede hablarlo si se lo pides.
Según él, en el trabajo siente poco estrés relacionado con el idioma. Sus compañeros y pacientes le ayudan cuando es necesario.
Su desarrollo lingüístico aún no ha terminado. Además de trabajar a jornada completa, continúa estudiando para su examen B2, que quiere realizar a finales de año. Según él, la escritura es lo que todavía necesita más atención.



Del Valais a un nuevo trabajo en menos de un mes
Desde noviembre de 2025, Belarmino ya se alojaba con su hermana en el Valais. En diciembre entró en contacto con Dorien de PhysioMatch.
A partir de ese momento, todo fue rápido. Aproximadamente un mes después pudo empezar a trabajar con su actual empleador en Rothrist.
Para Belarmino, el acompañamiento práctico fue especialmente importante. En gran medida tenía que arreglárselas solo y se dio cuenta de todo lo que implica mudarse a Suiza.
Un compañero también le ayudó con diferentes cuestiones prácticas.
Según Belarmino, Suiza es bastante burocrática. Sobre todo cuando todo es nuevo, organizar los seguros, la vivienda, el transporte y la administración requiere mucha energía.
Como llevaba años preparándose para la mudanza, mentalmente sí estaba preparado para ese cambio.
Trabajar en Rothrist y vivir junto al Aare
Belarmino vive en la zona de Olten y Aarburg. Su lugar de trabajo en Rothrist se encuentra a unos seis kilómetros de su casa.
Al principio iba al trabajo en autobús, pero ahora tiene coche.
Su vivienda, además, tiene unas vistas especiales. El río Aare pasa directamente por delante de su casa. Es habitual ver a personas nadando en el río, aunque él todavía no lo ha probado.
Por cierto, considera que el transporte público en Suiza está excelentemente organizado. Su organización y fiabilidad son aspectos que le han llamado positivamente la atención.

Disfrutar del trabajo y tener una buena relación con los compañeros
Belarmino habla muy positivamente de su lugar de trabajo actual.
Trabaja en una clínica cuyo propietario es neerlandés y se siente bien apoyado. La colaboración con sus compañeros y el contacto con los pacientes le aportan mucha satisfacción. Le gusta su trabajo. La relación con sus compañeros y pacientes es muy buena.
Trabaja en una clínica cuyo propietario es neerlandés y se siente bien apoyado. La colaboración con sus compañeros y el contacto con los pacientes le aportan mucha satisfacción. Le gusta su trabajo. La relación con sus compañeros y pacientes es muy buena.
A lo largo de su carrera, Belarmino no solo ha trabajado en Portugal y Suiza. También trabajó durante tres meses como fisioterapeuta en Angola. Lo describe como una experiencia especial y muy bonita.

Construir una nueva vida cotidiana
Ahora que Belarmino lleva más tiempo viviendo en Suiza, su vida va adquiriendo cada vez más rutina. En su tiempo libre le gusta recorrer los alrededores en bicicleta y hacer entrenamiento de fuerza. También le gusta ir al cine en Olten y pasar tiempo en Olten y Oftringen.
Además, ha descubierto un punto de encuentro portugués en el centro de Aarburg, donde de vez en cuando visita un restaurante portugués.
También ha tenido buenas experiencias con la gastronomía local en Rothrist. Uno de sus pacientes, propietario de un restaurante, le invitó a comer.
A Belarmino le gusta comer vegetariano y también le gusta el pescado. Aun así, normalmente cocina él mismo.
Cada vez más integrado en la vida suiza
Belarmino intenta aprender de forma consciente más sobre el país en el que vive ahora.
Se ha interesado por la historia, la política y el sector financiero de Suiza. También le resultan interesantes los diferentes idiomas y culturas que existen dentro del país.
Naturalmente, las tradiciones suizas también forman parte de ello. Ya ha probado la raclette y la fondue.
También fuera del trabajo, su vida social sigue desarrollándose. Hace cosas regularmente con sus compañeros y, durante un festivo suizo, fue invitado a una pequeña celebración en casa de los vecinos de un compañero. Allí volvió a conocer a varias personas. Esto hace que la sensación de que todo va encontrando poco a poco su lugar sea cada vez más fuerte.
Después de meses organizándolo todo, llega la tranquilidad

En agosto de 2026, Belarmino nota que tiene mucha más tranquilidad que durante sus primeros meses en Suiza.
Las cuestiones prácticas más importantes están resueltas y su vida cotidiana ha adquirido estructura.
Eso no significa que todo sea sencillo. Por ejemplo, todavía considera complicado el seguro médico y sus estudios requieren mucho tiempo además de su trabajo. Pero, en comparación con el momento en que llegó, ya ha construido una base estable.
Acepta que tienes que empezar de nuevo
Para los fisioterapeutas que estén pensando en dar el mismo paso, Belarmino tiene un consejo claro.
Sobre todo, empieza a aprender el idioma con tiempo. Según él, es importante no solo estudiar alemán, sino también utilizarlo y practicarlo mucho.
Además, tienes que aceptar que vas a encontrarte con una cultura diferente. Hay que tener paciencia y conocer la cultura. Al principio todo es nuevo y eso requiere energía.
Su consejo práctico más importante es sencillo.
Para Belarmino, mudarse a Suiza significó empezar de nuevo en otro país y, al mismo tiempo, seguir construyendo su carrera y su futuro. Sus hijos siguen siendo, incluso desde la distancia, la parte más importante de su vida, pero precisamente las posibilidades que tiene ahora le hacen sentir que el cambio ha valido la pena.
Después de años de preparación, meses organizándolo todo y muchísimo tiempo aprendiendo alemán, ahora ha surgido sobre todo otra cosa: tranquilidad.
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